¿Eres realmente feliz en tu trabajo?


¿Sabías que el origen de la palabra trabajo es trepalis que en Latín significa ¡tortura!?

La felicidad es algo raro hoy en día, pues no se obtiene de afuera; se saca de adentro.

Hay mucha gente que es infeliz a pesar de que ha logrado muchas cosas, al igual que hay mucha gente es feliz sin depender de las cosas materiales o nivel de ingresos que obtienen en su trabajo.



¿Cómo ser más feliz en tu trabajo?

Quizá cuando descubras que tu trabajo es el propósito de tu vida, este se tornará más divertido y se convertirá en un juego que te apasione, entusiasme y despierte la creatividad que hay dormida dentro de ti. Habrá menos altibajos en tu desempeño, se acallará el “ruido emocional” y tu vida fluirá con más facilidad.

Pregunta: ¿Cuántos de ustedes seguirían en el trabajo que están haciendo, si tuvieran todo el apoyo financiero y familiar para empezar a hacer lo que siempre han deseado hacer?

Ikigai es un término en japonés que se refiere a la idea de ser feliz en lo que haces.

Este concepto se compone de dos palabras: iki, que significa vida, y gai, que describe valor o mérito.

Akihiro Hasegawa, psicólogo clínico y profesor de la Universidad de Toyo Ewia incluyó el término como parte del lenguaje cotidiano en Japón cuyo origen se remonta al período Heian (794-1185).

Esencialmente podemos definirlo como la razón de ser que te impulsa cada mañana a levantarte para ir a tu trabajo con pasión, alegría y entusiasmo a tu trabajo.



Hay muchos libros que tratan el asunto, pero Ikigai-ni-tsuite ("Sobre el Ikigai") de Mieko Kamiya publicado en 1966, es considerado como la biblia sobre el tema.

La autora define el Ikigai como la suma de las pequeñas alegrías cotidianas resulta en una vida más plena, en conjunto.

¿Te gustaría vivir una vida plena?

Uno de los objetivos más importantes del coaching, es acompañar a las personas en el proceso de descubrir su propósito de vida para lograr más felicidad y plenitud.

Ser feliz en tu trabajo podría revelar si tu estás viviendo en el “Ikigai” o en tu propósito de vida.

En el diagrama del Ikigai, se sobreponen cuatro elementos:

  1. Lo que amas hacer

  2. Lo que hace falta

  3. Lo que alguien te puede pagar

  4. Lo que haces bien


Ikigai Japonés

Analicemos con más detalle esos elementos.


1. Lo que amas hacer.

En el coaching las preguntas que hacemos a nuestros clientes para descubrir eso son:

¿Qué te apasiona?

¿Qué es lo que realmente quieres?

¿Qué es lo que más amas hacer?

De todas las cosas haces ¿Cuáles son las más importantes para ti en este momento de tu vida? ¿Cuáles representan un factor crítico para tu felicidad, plenitud y bienestar?

Lo que amas hacer nace en tu corazón; cuando hay algo que te apasiona, ningún obstáculo podrá detenerte. Encontrar lo que te apasiona contribuye a lograr una vida ideal, mas si recurres a tu mente, quizá descubras solo lo que podría ser posible para ti y bloquear tus posibilidades para ser más feliz.


2. Lo que hace falta.

Este concepto significa convertirte en un “dador” y descubrir lo que le hace falta a otros para darlo con la seguridad de lo que recibas, será como una consecuencia natural de todo aquello que das. La ley de la abundancia es muy simple; descubre lo que otros necesitan y tu puedas darles, pues si les das exactamente aquello que quieren, tu obtendrás todo aquello que tú quieres.

La mayoría de las personas son “tomadoras” y solo están buscando ver que sacan de los demás. Es por eso que hay tanta escases, carencias y pobreza en el mundo. Ser un “dador” te dará a cambio la abundancia y las riquezas que necesitas para vivir holgadamente.


3. Lo que alguien te puede pagar.

Lo que te pagan por todo aquello que haces en tu trabajo, está en directa proporción al valor que aportas.

También tiene que ver en tu sentido de merecimiento, pues a pesar de que aquello que hagas sea valioso, si tu no te valoras, no vas a cobrar lo justo por tu trabajo.


4. Lo que haces bien.

En este punto, las preguntas que hacemos en coaching serían;

¿En qué eres bueno? ¿Qué cosas haces en donde los demás te admiran, aplauden o halagan? ¿Qué haces mejor que otros? ¿Cuáles son aquellos talentos, habilidades o fortalezas que te hacen único? ¿Qué es aquello que haces más fácilmente y sin esfuerzo? ¿En qué tipo de ambiente te gusta trabajar? ¿Con qué tipo de personas te gusta trabajar? ¿Qué te emociona más de todo lo que haces? ¿Qué despierta más tu creatividad? ¿Qué es lo que no te pesa hacer? ¿Qué te carga más de energía?

Las cosas en las que eres bueno, te conectan con lo que se denomina “El Flujo”.

El “Estado de Flujo” es una investigación de Mihaly Csikszentmihalyi, -uno de los creadores de la Psicología Positiva-, sobre lo que contribuye a que las personas sean felices y tengan un cierto nivel de éxito.

Después de la tragedia de la 2ª Guerra Mundial, al ver lo difícil que era para los adultos rehacer sus vidas él se preguntó ¿Qué contribuye a que una vida sea digna de ser vivida?

Es más que evidente que la ausencia de dinero y los bienes materiales contribuyen significativamente a la infelicidad. Mas también descubrió que su incremento, no contribuye substancialmente a la felicidad en las personas.

En la investigación les hizo la pregunta: ¿Qué realmente les hacía sentir que valía la pena utilizar sus vidas?

La respuesta fue muy interesante; lo que les hacía sentir que valía la pena utilizar sus vidas no tenía que ver con hacer cosas que podrían esperar que les dieran fama o fortuna, sino haciendo cosas que hacían bien, en lo que eran hábiles y les daban valor y significado a sus vidas.

Por ejemplo componer música, pintar, cantar, escribir, crear, hacer algún deporte, servir o contribuir a otros haciendo algo significativo.

Hacer las cosas que haces bien y que despliegan tus talentos, habilidades o fortalezas, logran que entres en el Estado de Flujo el cual se define como “Un sentimiento espontaneo y con poco esfuerzo que abre las puertas a un estado de éxtasis que genera la felicidad, la creatividad y la conciencia ilimitadas en el ser humano”.


¿Cómo se logra ese estado de flujo?


Estado de Flujo

De acuerdo a la gráfica anterior, es la combinación entre el grado de desafío que enfrentas y el grado de habilidad que tienes para llevar a cabo una tarea.

Algunos ejemplos pueden ser conducir un auto de carreras, manejar una motocicleta a gran velocidad, realizar un deporte con gran maestría como el patinaje artístico, el nado sincronizado, los clavados, jugar futbol, actuar en una obra teatro, dar un concierto, cantar, etc.


¿Qué sienten las personas cuando están en ese estado?

  • Inmersión total en lo que estás; enfocado y concentrado.

  • Un sentimiento de éxtasis por hacer algo te saca de la rutina diaria.

  • Gran claridad interna; Sabes lo que se necesita hacer y que lo sabes hacer muy bien.

  • Saber que la actividad se puede llevar a cabo; que nuestras habilidades son las adecuadas para la tarea.

  • Sentimiento de serenidad; no hay preocupaciones acerca de mis necesidades básicas y un sentimiento que va más allá de los límites del ego.

  • Atemporalidad; Realmente enfocado en el presente, las horas se pasan como si fueran minutos.

  • Motivación intrínseca; Lo que produce el flujo, se convierte en su más importante recompensa.

Combinar aquello que haces bien con lo que amas, te dará pasión por lo que haces.

Combinar lo que amas hacer con aquello que hace falta y otros necesitan, te aclarará cuál es la misión de tu vida.

Combinar aquello que hace falta y otros necesitan con lo que te puedan pagar, te dará tu vocación.

Y combinar lo que otros te puedan pagar con todo aquello que haces bien, te dará tu profesión.

Si combinas lo que haces bien, lo que amas hacer y por lo que te puedan pagar, mas no es lo que otros necesitan, te dará una sensación de inutilidad.

Si combinas aquello que haces bien, con aquello que amas y lo que otros necesitan, mas no hay alguien que te lo pueda pagar, te dará una sensación de delicia y plenitud pero sin riqueza.

Si combinas hacer aquello que amas con lo que otros necesitan y te puedan pagar, mas no estás haciendo lo que haces bien, puede ser emocionante y satisfactorio, pero te dará la incertidumbre.

Finalmente si combinas lo que haces bien con lo que otros necesitan y te pueden pagar, mas no amas aquello que haces, te hará sentir cómodo en tu trabajo pero con una sensación de vacío.


El Ikigai solo se logra superponiendo esos cuatro elementos. Solo entonces podrás decir que estás en tu propósito de vida y podrás ser muy feliz en tu trabajo.


Francisco Nasta

Head & master coach

francisco@ontologytraining.com


0 vistas

© 2018 Ontology Training de México Derechos Reservados.

  • Facebook Clean
  • YouTube - círculo blanco
  • Instagram - Círculo Blanco
  • Twitter Clean